Erikenea, -del 31-VIII-05 al 31-III-07-

domingo, noviembre 6

Lo de Francia y algo más que una brecha digital

Los sucesos que están aconteciendo en el País vecino nos muestran la auténtica realidad, de la que los demás paises europeos, y en el resto ni te cuento, no son ajenos: Las oportunidades reales de la ciudadanía dependen, y mucho, no solo del País donde naces, sino también del País donde nacieron tus abuelos.

Hoy en día en Europa muchos hijos de emigrantes venidos ya hace años al viejo continente siguen viviendo en situaciones indignas, y donde la calidad de vida, la cultura, la educación y unos servicios públicos cercanos, sigue siendo una vieja aspiración para ellos.

Urge cohesionar, además de la asistencia social, que es importante, la educación que ofertamos, de manera que ofrezcamos realmente oportunidades a toda la ciudadanía.

Llama la atención la quema de escuelas y guarderias en una muestra irracional de destrucción de lo más prioritario y necesario.

Por otra parte, cuesta creer que todavía andemos discutiendo si la política de mano dura, de la que el señor Sarkozy ha sido un claro ejemplo, sirve realmente para algo y no consigue, con más intendidad si cabe, el objetivo contrario al buscado. Las amenazas a alguien que no tiene nada que perder solo sirven para avivar el fuego, nunca mejor dicho.

En pocos días estaremos hablando en Bilbao de la "brecha digital". Hay que recordar que si la "digital" es honda y preocupante, la "civica" no lo es menos y además es anterior a aquella y motivo de la misma. Evitar la primera ayuda a mitigar la segunda. Las nuevas tecnologias pueden mejorar las condiciones de vida en muchos paises subdesarrollados, pero el acceso a las mismas será imposible si antes no se pone remedio a su situación de miseria y marginación.

Los que nacieron con todos los boletos para ser marginados solo pueden encontrar la salida del agujero a través de la educación, y a través de ella, encontrar los caminos para la inserción en el mundo laboral con posibilidades reales de promoción.

Y para terminar, un ultimo comentario. En nuestro pequeño País a veces pecamos de excesiva autocomplacencia o triunfalismo, y vemos la paja en el ojo ajeno. Ojo al loro, pongamos los medios necesarios y sepamos reaccionar a tiempo.

Firmado:->Ricardo Ibarra 

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